La conciliación familiar después del RD 6/2019

El Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, ha modificado algunos  artículos del Estatuto de los Trabajadores con el fin principal de mejorar los derechos de los trabajadores en relación con la conciliación de la vida laboral y familiar.

Una de las modificaciones importantes que cabe resaltar es la modificación del art 34.8 del Estatuto de los Trabajadores.

Hasta la aparición de este RD, el trabajador tenía como opciones para conciliar la vida laboral y familiar en virtud del art 37.6 del Estatuto de los Trabajadores, la reducción de jornada. Reducción que debe ser  como mínimo 1/8  de la jornada y como máximo ¼ de la misma, concretándose desde el año 2012 la reducción dentro de la jornada ordinaria.

El RD 6/2019 en su articulo 8 modifica el art 34.8 del ET y cita

Ocho. Se modifica el apartado 8 del artículo 34, con la siguiente redacción:

«8. Las personas trabajadoras tienen derecho a solicitar las adaptaciones de la duración y distribución de la jornada de trabajo, en la ordenación del tiempo de trabajo y en la forma de prestación, incluida la prestación de su trabajo a distancia, para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral. Dichas adaptaciones deberán ser razonables y proporcionadas en relación con las necesidades de la persona trabajadora y con las necesidades organizativas o productivas de la empresa.

En el caso de que tengan hijos o hijas, las personas trabajadoras tienen derecho a efectuar dicha solicitud hasta que los hijos o hijas cumplan doce años.

En la negociación colectiva se pactarán los términos de su ejercicio, que se acomodarán a criterios y sistemas que garanticen la ausencia de discriminación, tanto directa como indirecta, entre personas trabajadoras de uno y otro sexo. En su ausencia, la empresa, ante la solicitud de adaptación de jornada, abrirá un proceso de negociación con la persona trabajadora durante un periodo máximo de treinta días. Finalizado el mismo, la empresa, por escrito, comunicará la aceptación de la petición, planteará una propuesta alternativa que posibilite las necesidades de conciliación de la persona trabajadora o bien manifestará la negativa a su ejercicio. En este último caso, se indicarán las razones objetivas en las que se sustenta la decisión.

La persona trabajadora tendrá derecho a solicitar el regreso a su jornada o modalidad contractual anterior una vez concluido el periodo acordado o cuando el cambio de las circunstancias así lo justifique, aun cuando no hubiese transcurrido el periodo previsto.

Lo dispuesto en los párrafos anteriores se entiende, en todo caso, sin perjuicio de los permisos a los que tenga derecho la persona trabajadora de acuerdo con lo establecido en el artículo 37.

Las discrepancias surgidas entre la dirección de la empresa y la persona trabajadora serán resueltas por la jurisdicción social a través del procedimiento establecido en el artículo 139 de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, Reguladora de la Jurisdicción Social.»”

 Por lo que está modificación da al trabajador la posibilidad de adaptar su horario, sin tener que reducirlo, para poder hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral siempre y cuando la adaptación sea razonable y proporcionada y sea compatible con las necesidades organizativas o productivas de la empresa.

Ante discrepancias entre empresa y trabajador podrá llevarse ante los tribunales en un proceso rápido donde la jurisdicción social se pronunciará a través del procedimiento establecido en el art 139 de la Ley de Jurisdicción Social.

Lo que sí parece, es que esta nueva visión de la conciliación está más enfocada a interpretar la conciliación, no como a trabajar “menos”, sino como ·a distribuir el trabajo según la situación personal y familiar.

Comparte esta entrada si te ha gustado o resultado interesante

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp